Octavio Márquez

Niñadaz

Rayo centelleante que acaricia

sombrero de papiro.

 

Centinela que mira al horizonte

con sus dedos hechos monóculo.

 

 

Ojo nuevo y un gigante que se 

erige y navega sobre olas y nubes.

 

Brazos verdes que sostienen

lianas, cañones, naves

y choques de espadas.

 

Zapatos rotos que cortan

distancias entre princesas

y desiertos.

 

Retoño de humanidad que estira,

encoge, pinta y repinta el lienzo

del cosmos. 

 

Octavio Márquez 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.