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Habría muerto

Habría muerto.
Pero siempre falla la cuerda.
Los cuchillos se resbalan.
En la pistola desaparecen las balas.

En los pétalos que flotan en el jardín
veo cada uno de los motivos por morir.
Caer en un abismo. Pero me detengo y lo veo,
me quedo varado en su orilla. Iluminado.

Seduciendo a la vida, celando a la muerte.

Hiela con sus dedos mi alma.
El rose de su boca me aniquila,
                                      me llama.

Ella muestra su belleza en un misterio.
En el infinito de sus formas me acaricia.
En su rostro fatigado me ama. 
Por estas ensoñaciones aún vivo.

Amando la muerte, viviendo la vida.



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