Keilyn M.

Pacífico



Respire tu ansiedad, me drogué con tus labios,

ame las quemaduras con tu encendedor e ignoré la indiferencia.

 

Lastimame con tu ausencia,

y miénteme con tu dolor,

ahogame en tu vacío,

pero no me dejes,

no me prohíbas la sencillez de tu melancolía.



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