marigiz

Oráculos

 

 

Los oráculos se desmienten

lo que duele no es de nube

ni de polvo.

 

Recuerdóme:

somos materia de estrellas

donde un ángel reposa las manos

y deshace la densidad de los quereres.

 

No son las cartas,

que ora dicen sí, ora dicen no,

ora quieren estar solas

en contemplación.                

 

Ni son los sentidos

a golpear el corazón.

El ángel volador

abre las ventanas,

cuida de los gatos y del jardín.

 

Me transporta sobre un lago gigante,

repleto de seres estelares

donde las plantas solamente

dicen “¡sí!”



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