Rerumnovarumcupidus

Rosa corazón

Mar, ya de endechas, ya de alegrías
 extenso reflejo de lo infinito
 rosa alada que la tierra rozas
 y que, de mi emoción ya el rumbo trocas.

 Corazón viandante, no delires
 no te desvíes de tu rumbo uno
 deliquios suaves, de lirios vivos
 alabastros, odor de rosas y azahares.

 tierra de perfumes, tierra de espinos,
 tierra y mar con que alimentar,
 alimentar el sufrir y el amar.

 suave aire de silente silbar
 se alegra o se queja siempre
 al son alicorado, del corazón.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.