myrnamel

El regreso

 

Pueblo mío, ayer
he desandado tus calles
convencida de que eras
mi refugio,
el lugar donde quedarme
Caminé por tus veredas
que transité tantas veces
al lado de mis hernanas
y me pareció ver
tres chicas riendose,
con la radio bajo el brazo
en un banco de la plaza,
pero solo fue un momento:
ahí nosotras no estabamos.
Hay un hospital nuevo,
del otro, aquel donde
mi madre era enfermera
quedan paredes descoloridas ,
algunas letras marcadas,
el pasto alto y crecido,
ni rastros de su perfume,
de su labor abnegada.
Ni hablar de la Usina vieja
donde trabajó mi padre,
un monumento al olvido.
unas ruinas desvastadaa
solo en mi queda patente
el rugir de aquellas máquinas,
nada de aquella oficina
en la que a él lo buscaba
¿como encontrar su sonrisa
y la paz de su mirada?
Ya no quise recorrer la calle esa
que  llevaba hacia mi casa,
me acobardó darme cuenta
que ya no encontraría nada.
Con el pecho oprimido
aguantandome las ganas
de dejar salir las lágrimas
volví sobre mis pasos,
sin mirar a la gente
que a mi lado pasaba.
Eran rostros desconocidos 
que no me decian nada
eran dueños de ese pueblo ,
de mi historia...
ya no quedaba nada.
Ya no podía volver,
pueblo mio
eras un fantasma ,
solo vivo en mis recuerdos
y las personas que amo
solo estaban en mi alma.

 

 

 

 

 



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