E. R. Camacho.

Placer del no saber

Cae una ola de silencio
en las almas desmembradas.
Arrugadas de cansancio inútil
por la vida inerte, sin formas.

Matices subyacentes grises.
Olor a podredumbre.
Angustiosas imágenes
del dolor pintado en la sonrisa
perpetua de la vida finita.

Cualquier hombre o mujer
se desgarra en esos pensamientos
donde la muerte es amiga
como siempre lo fue…
                                lo es.

En el fuego devastador
llamas de angustia
cobijan con su ignorancia
la fugaz existencia.
Ella voraz acaricia
los contornos del ser,
los consume en desgracia,
en una dicha del no saber.



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