borage2

Besos a la hora de dormir

 

 

un esmerado collar

de pequeños

suaves

y

silenciosos

besos

 derramé

 en tus labios

(no pudo la férrea disciplina

guardar la dulzura

que hace tiempo

atesoro en incómodo secreto)

 

Gracioso

mago

de añorada alquimia

luz blanca y tierna

cómo suena el timbre de tu voz,

(debo hacer esfuerzo

para no desvanecer)

 

tu voz viaja sosegada

ligera

y elevada

en el  delicado viaje

de mis oídos

a mis afectos

(qué pobre suena

la voz del terciopelo

más caro,

apenas alcanza media

octava en el sentido

encantado

de mi

piel)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios1

  • Alberto Acevedo

    bonito poema. Saludos desde esta, tu también Caracas, cubierta una noche de febrero, más fría que de costumbre



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