Escribano

Instantes

Instantes antes,

cauteloso y amante

siento errante

esa innata atracción 

de miel y de ante.

 

Tu sonrisa se vuelve salada

y es que sabe

que tus curvas armadas

 por tus caderas aladas

paralizan mi mirada

volviéndola presa

con su ritual

de noche cada.

 

Instantes antes,

instantes después

e instantes durante

bailamos al fuego

también al hielo

y cómo no,

a ese segundo eterno.

 

 

 

 

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.