Ángel Plaza Simón

Premonición cumplida (o jardinero de tu vida)

Al final llegaste
como vino marzo:
como una flor abollada
sobre puñales de cuarzo.

Al final viniste,
invisible abrazo,
con pétalos en tus sienes
y esperanza en tu regazo.

Al final brotaste,
invernante yema,
como la yerba estrujada
sobre adoquines de gema.

Al final saliste
como luna llena:
con cálices en tu vientre
y alboroto en tu melena.



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