Arnoldo Bermúdez

Y ahora dime...

Era Roma una estrella,

de belleza sin fin,

del espacio la más bella,

viajando dichosa

al compás del violín.



La miraban con asombro,

dulce astro de amor y paz,

Gritaban todos su nombre

¡Roma, Roma!

Y nada más...

Y mientras ella brillaba,

Maro triste moría sin luz,

desdichado el pobre existía,

¡Quiero morir! Así decía...

 

Y era pues un día,

de esos que no tienen fin,

Mientras Maro se moría,

Roma pasaba rapidín.

 

Y así Maro, recobró la vida,

Roma le dio la luz,

Y desde entonces son unidos,

Pues son el sol y el mundo

que nos hacen tan feliz.



No comprendes todavía?

Roma y Maro, es amor,

Maro y Roma, nunca adiós.

 

Así es nuestra historia..

 

Y ahora dime....¿Qué haría yo sin vos?



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.