Ofelio

A UN AMOR PERDIDO

Pronto pude ver que ya no estás,

sé claramente que eres ajena,

entiendo bien que ya no eres mía

y, acariciado por tantas penas

me cobija la melancolía


Con un recuerdo hirviendo en mis venas.

Aunque soledad me hace el amor

sólo tengo un aliado traidor,

el más felón con el corazón

¡sí, exacto, es el maldito dolor!

 

Entre pensar en cómo olvidarte

me puse a ver sangrar las heridas,

me suscitó esta abisal pregunta:

"¿Quién ha sido el amor de mi vida?".

Y tú has sido el amor de mi vida,

 

Pero mientras estuviste en ella,

porque en el cielo de estrato gris

apareció brillando otra estrella,

y como viento arrastrando nubes

se fueron disipando tus huellas.

 


Fuiste reina de mi dócil trono

y numen de mis tediosas letras;

las últimas que ya se te crean

porque del sitial te descorono.

Si algún día quieres regresar,

 

Para no darle vuelo al orgullo

ni renovar las viejas quimeras,

pactemos pasar sólo la noche

pero, chica, ya no seré tuyo

ni tú serás, nena, la primera.



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