Valerio Adrian

La revolución



Las miradas tropezaron.
Atormentadas las antorchas.
En la noche del ósculo.
Procurando al milagrero.

Que del Cesar disipa.
La credibilidad y sus sueños.
¡Rasgador de imperios!
Un guerrillero por excelencia.

Mientras la marcha del pueblo...
Confundida por doquier.
Lleva entre cuerdas .
¡El quebrantador del yugo!

Así la selva temblorosa,
Susurra un nuevo orden.
¡Solo son pescadores!
Los jueces del porvenir.

¡Hasta que se parta el pan!
Hoy derribaremos el templo...
Rasgaremos su velo...
¡Liberaremos a Dios!



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.