Luis Eugenio Pedraza Rodríguez

Amor.

Amor...

Bonito amor aunque estés lejos,

tú allá tan cerca del cielo;

yo acá sufriéndote en mi propio infierno.

Cuando estoy cerca de tus ojos

busco la paz azul de tus antojos,

de tu alma suave, tierna; como pétalo.

Busco en ti el cercano

e infinito sabor del viento

depositado en el paisaje de tus senos,

en el valle de tus dulces deseos;

como podré soñare una vez más

si estoy despierto,

como saldré de tí,

si eres mágica cárcel

e intensa tentación que arde.

Amor, te digo amor y tú comprendes!

porque sin tí la fuerza que me mueve,

se marcha con tus pasos

...con tu aliento,

con tu sombra de hierro,

pero, que bello estar intrínseco en tí,

entre tus sienes;

en uno a uno, en cada pensamiento.

Sonrío, si al preguntarle al viento

me acaricia una incitante mirada necia,

invitando a pecar!

pecado y rezó.

Ya que estás lejos,

un zalamero adiós me basta,

en el mejor de los casos,

tu cabello bañado, transformado en brisa

robusta colmena, majestuoso!

como todo tu embriagante cuerpo.

Disculpe por escribirte estas palabras,

alguien que allá te ama

pensará que eres  mía,

sin saber que te escribo

mientras yaces dormida;

sin pensar que imagino

de tu cuerpo la llama

y al amarte en silencio

me he quedado sin nada,

pues tu amor infinito

a otro hombre regalas;

mientras yo te imagino

deseando miradas.

Tú en los brazos de él

te enamoras y acabas,

ostentando tener, lo que yo de ti anciaba

tu sonrisa, tu pelo, tus miradas...

tus caricias forjadas.

Todo cuanto siento te lo debo muchacha!

Tú naces en mis ojos 

con el sol de la mañana,

Yo con tu nombre [...]

también duermo cada noche que pasa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios1

  • aday63

    Triste pero bello



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