Aviador nocturno

Soldaditos



Despierta Niño Dios

Que tu corazón parece una pandereta dormida

Y la humanidad está a la zaga

No suena la vida

Ahora mismo dónde está

El ángel de la guarda del mundo

Será otra estatua de sal

Mirando el Sol sin pecho sin alma

Y si mejor

Lanzas un rayo que desintegre el dolor

Sería tan dulce

Como unos arándanos en almíbar

Al cabo de unos días… es decir para reflexionar

Y considerando que el dolor

Sea todo lo único que queda y nada más

Y acá cuarenta y siete

Te lo agradecerán

 

Muchas metralletas sueñan

Muchas metralletas sueñan

Esos niños con usar

Qué bien dispara el soldadillo

Que aún no aprendió cómo sumar

Cuánto horror apila ya

Y su inocencia se tiñe

De grana y él no se constriñe

El enemigo se enroscó

Como armadillo pobrecillo

Allí se lo comerán

Las hormigas igual que a su papá

Ya se le acaban las balas             

Pero el miedo no le cala

Es tan cruel su corazón

Qué bien soporta el soldadillo

Que no conoció a su mamá

Cuánto dolor apila ya

Se llena el cielo de luces

Cientos ya caen de bruces

Sin tiempo de decir adiós

Mientras que saca el soldadillo

De su bolsillo un mentolado especial

Porque ya aprendió a fumar



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.