Carlos Justino Caballero

FINAL LIENZO

Un párvulo en cortos pasos se acercó

a un anciano encanecido que yacía

en un jergón de hojas del otoño

y tomó su mano.

Guardaron silencio al cruzar miradas

no había palabras sino luto

en ese último suspiro.

Y al distenderse el rostro exánime

pudo advertirse un parecido

con el del niño, que no soltó la mano.

 

Tal vez habían sido uno…

 

 

 

De mi libro “De mi baúl y de esos cofres de luz”. 2016 978-987-4004-21-5

Comentarios2

  • Jose Adolfo

    tal vez / aunque siempre será uno el que lo relate / La poesía un cofre de secretos poeta

  • Toqui

    El niño es un dios y al viejo que se lo lleve la muerte

    • Carlos Justino Caballero

      Para ser viejo hay que ser primero niño. Gracias por comentar.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.