pablo beltran

sin título

En evidencia

las crédulas miradas del instante

ceñidas en rostro canela

fruto del refulgente estío

intuiciones que desatan

letargo, malquerencia

 

Claro – explica el corazón -

el radiante beso en el abismo

perfecciona celada pretensión

simulada en melenas de ironía.

 

En consecuencia,

las raídas manos vibran ofuscadas

los sueños reviértanse pavorosos

y vos, en sonrisa enajenada

ceñida en rostro canela,

te despides, encantada.

 

Es cierto. Reafirmo.

Con desánimo recibo el nuncio.

Y una pecaminosa lujuria

desata en breve

tan pernicioso preludio

- Te vas, porque lo quise -.



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