Mallez

Cortejo

 

 


Que todo conspire en el universo
y envuelva en sus designios de Cupido
que se juntase en nuestra boca el beso
como eslabonados adiós y olvido.

Y en el canto de la natural ave
en que de mañana te hallas tan quieta


sea como el viento que tu ventana abre
mientras descansas, mientras te despiertas.

Hay dos cosas, dos ruegos, Amada mía,
como existen unidos el mal y el bien:
Que tú implores también al Universo

para que todo conspire todavía,
si a tu juicio y a tu noble parecer
deseas lo que yo deseo estando lejos.


                      M

Comentarios1

  • migreriana

    Se cumpla tu voluntad, así sea, hermandad pura!!!



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