Marlon A. Toro

Fatalidad

Finalmente sucedió lo esperado:
una vez más, igual que antaño,
solo me quedé, al tirar los dados
de la esperanza y salir desolados
ceros, que apuntaban hacia mi sitio.
Finalmente se rompió el frágil hilo

 

que me ataba a las ilusiones
aun conociendo lo inexorable;
y pensando que la vida era amable,
fui engañado, al ver las visiones
que confesaban la noche que no veía
mas estaba ahí, aguardando de día.

 

Finalmente asomó lo ineludible:
los sueños se durmieron, dejándome
a la deriva, y así, abandonándome
en la aislada noche opaca e ilegible.
Al final, sin mis anhelos dejé
a mi alma, y de nuevo solo quedé.    



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