Douglas Landaeta T.

ORIANNY

La madrugada del seis de mayo

brilló como nunca antes, 

era el brillo de la luna llena

sumado al de tus ojos, 

que se abrieron a la vida.

Ese el momento en que naciste

cuando te vi tan frágil, menuda

siendo sólo un pedacito de mí 

un pedacito de ella,  la mezcla 

perfecta y sagrada de la procreación,

cuando dos simple mortales 

se convierten en dioses 

para dar vida a un ser tan complejo

tan hermoso y lleno vida

te amo desde siempre,

desde lo mas profundo de mi ser

aunque este ausente y distante

no hay un día de mi vida 

en que no te piense, no te ame,

siempre serás mi niña hermosa

la que mi mundo cambio,

te amo Orianny, eres mi Victoria,

Dios te bendiga mi flaca hermosa

eres como un ave, vuela alto

¡no dejes de soñar! crece mi niña

que naciste para ser vencedora. 

Comentarios4

  • Angy no poetisa.

    Nació para ser vencedora, lindo papá, afortunada hija.
    Besos y Bendiciones mi amado poeta.

  • ZULUALDNA

    Bonito nombre para un poema de carne y hueso

  • kavanarudén

    Precioso!
    No hay amor tan puro, tan grande como el de un padre con sus hijos, en este caso con tu hija.
    Un nexo que perdura en el tiempo. Es eterno.
    Preciosas y sentidas letras.
    Una bendición los hijos. Ese pedacito de ángel que tenemos en los brazos apenas nacen y que vemos crecer en el tiempo.
    Nació para volar alto, para ser una vencedora, pues así es y será.
    Un fuerte abrazo.
    Siempre admirando tus letras poeta.

  • María Isiszkt

    Muy bello poeta, el amor de un padre por su hijo es inmenso
    Saludos



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