Felipe Romeo

MI SCARLETT JOHANSSON

Me hipnotizaron sus piernas brillantes de porcelana y sus tetitas tazas de té.

Me dijo que le gustaba ir despacio, le dije que despacio era mi segundo nombre.

Un hombre no debe escuchar jamás a una mujer, mucho menos a una Scarlett Johansson.

Una canción me dijo que le dé un beso, otra que lo piense dos veces. Opté por pensar, siempre estuvo allí mi verdadero amor.

Un hombre pierde el sentido y la cordura ante mujeres así, se desculturaliza completamente. Un hombre ante el brillo de dos ojos de fuego negro se transforma en un idiota, muere por dentro y nace de nuevo, desprotegido y clamando por piedad al mundo cruel que lo rodea.

 

Sólo la vi dos veces.

 

Oh, mi Scarlett Johansson!

Porque una vez te escribí, para siempre serás mía.

 

Oh, mi Scarlett, sé que pensás en mí.

Oh, piernas brillantes! Tazas de té!

Oh, el misterio y la histeria en nuestra historia!

Oh, mi amor… Porque una vez te pensé, ya jamás podré olvidarte.

 



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