Carlos De Bon Ricci

EN LA CIMA

Allá arriba nada cambia
permanece detenido
suspendido en la tierra
arraigado en el sentido

Lejanías azuladas
pintan cerca del olvido
muchos verdes diferentes
engalanan lo temido

Que no haya días ni horas
que no exista el feriado
que no se cuente la edad
ni los años que han pasado

Inmanente a lo eterno
majestuoso y en silencio
ordenado y sempiterno
tan contrario al averno

Observaba a milenios
conservados en los campos
atrapados en las sierras
invisibles pero intactos

Me perdí en la inmensidad
que los cuervos recorrían
¿Cómo sería aquí vivir?
sin saber cual es el día

El suspiro de la brisa
me brindó todo un susurro
e intento que recordara
competir es un absurdo

Casi nada se ha trocado
del albor de un antaño
en esos lindos parajes
resistieron tanto daño

Y el atardecer me dijo
que mañana volvería
a extasiarse otra vez
con esta fuente de vida

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Amigo Carlos te adornas con la pluma que borda tus versos de hermosura..
    Un placer pasar por tu portaL
    El Hombre de la Rosa



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