Arendy Nazar

CUARTO PARA LA HORA DE UN DÍA SIN TI

A necesidad de su piel todo sobra por aquí. 

En esta desolada cama sin ti en las madrugadas heladas, solo esta el pequeñó reloj  de la entrada que da un  tic tan rechinando sus tuercas que hacen girar las  manecilla anunciando que a las oscuras 4:00 am siguiera siendo un pesar como todas las noches. Como esas noches cuando entra por la rendija de la ventana el calador frío haciendo la recamara mas desoladora y fantasmal si tu cuerpo..

Comentarios1

  • egarzazul

    me encantó tu poema, es excelente, saludos.



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