egarzazul

Frutales

I
Se interrumpe bruscamente
la verde curvatura de la manzana,
en el contorno, un certero mordisco
quiebra para siempre su epicarpio.

 

Igual se trastorna sin remedio
la redondez del fin del mundo,
si sólo por un ínfimo instante
¡desaparece del planeta tu mirada!

 

 

e.g

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.