Arnoldo Bermúdez

Bailarina soñada

Ansío a una dama con sonrisa de seda,

Bailarina apasionada de elegancia sin fin,

Rodeada de luz que de la luna hereda,

Danzando con ella  al compás del violín.

 

Y libre baila cual Camelia en infinito verdor,

Luciendo su traje incrustado en la piel,

Los pétalos su vestido, zapatillas su color.

Y yo como el colibrí en busca de su miel.

 

Luego vienes a mí acabando la espera,

Fouetté, fouetté, si tan solo pudiera

Al  instante tomas de mi mano ¡ah!

Es un Pas de deux, ¡toi et moi !



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.