Reyshell Mendez

Oh amante de mis arrebatos

Oh amante de mis arrebatos... Tu cuerpo fornido y desnudo eleva mi excitación, al sentir esa fuerza interior que me levanta al ritmo de mi respiración. Agitando tu potencias, mientras bajo la corteza de aquella lava de tus entrañas se inquieta forzando la vía hacia mi atmósfera que por emanación tiene mi cosmos por destino, con elegante sutileza despojas mis vestimentas, mirada salvaje apremiada en la lujuria, gemidos y besos que nos llevan a la locura, tu hombría tan potente ponen mi cuerpo en elevadas temperaturas.

Amante de mis quimeras, de mis suspiros que rozan nubes que propician una cálida lluvia sobre los campos de tu dermis y mis gritos alcanzan los labios de tus silencio para unificarnos en voces de éxtasis.

Amante de mis Arrebatos, de mis pasiones voy amarte hasta sentir que no puedo más, poséeme, hazme tuya, recorriendo mi piel con la humedad de tu lengua que erizan mi ser, mis delirios, entregando la ternura de mi vientre y todas mis llanuras, revolotea las mariposas de mi estómago que bañan los pétalos de mi aromática flor.

Arrebato carnal de dos seres que se desnudan  ¡Oh amante de mis sueños! Muerde mis labios déjame sin aliento, seamos irracional perdiendo la facultad del respeto, dejando la  cavidad al morbo, al gozo y al deseo, explorémonos donde nadie nos ha explorado.

Extenderemos nuestras alas, volamos hasta alcanzar el cielo azul y los sismo de nuestro suelo incitan que tus manantiales agitados y mi tacto embelesado en complicidad nos concedan las eléctricas descargas que nos recorren totalmente.

Tu piel con olor a mí, gemidos en mi cama, eres el capricho lujurioso que me hace humedecer, deja que tus dedos exploren mis huesos y que sea tu boca esa llama ardiente donde deseo calcinarme, lamiendo mi cueva hasta más no poder como animal sediento en un desierto árido.

Me bañas con tu ternura y tus locuras exploran mis cumbres y zonas recónditas y  respiras, mi frescura y tu agitación se traspasan hasta el torrente de mis venas.

Anida, amante mío, tus manos en mis pubis y senos aprisionando con fuerza mientras gimo de deseo, desespero por sentirte dentro de mí, mientras mi boca succiona tu hombría. liberando la energía volcánica de mi subsuelo para que las rocas diluidas de tu consistencia se esparzan sobre mis colinas y valles que reverdecerán todas las primaveras de nuestros sueños.

Tu mirada perdida, me hace acelerar, mi sublime aliado, para sentirme esclava de tus deseos sin dejarte eyacular, hazme tuya una vez más. ¡Oh amante de mis sueños que me da libertad se unifican nuestras integridades, se complementan nuestros pensamientos, que acoplan  deseos en un mundo perfecto creado por mis sueños, en el que procreamos sonidos y colores desde nuestro propio universo.

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.