Carlos Justino Caballero

EL HOMBRE DE LA CARRETILLA

 

Desde mi ocio y tras la reja

que ensombrece el laurel de flores blancas,

veo su diaria y dolida travesía

con la carretilla mansa.

En su rostro afilado e inexpresivo

no entran más arrugas ni dolores

y sus meneos sin prisa, ni lo traen de linaje

ni lo llevan a la oscura nada...

Escarba en la basura inmunda

como si fuera la quimera de sus sueños

y a su lado la carretilla espera,

resignada espera por su carga.

La hamaca que me acuna cruje

y cruje mi ser al ritmo de la hamaca,

como crujen sus huesos sostenidos

por el aire que respira y su milagro.

Sigue luego el camino incierto

desde el incierto linaje hasta la nada

y me deja siempre pensativo...

pensando en los pesares que me embargan.

 

 

De mi libro “Soles y de escarchas“. 2004  ISBN 987-9415-17-5

 



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