Maria Esther Martinez Valenzuela

papá Manuel

Un día hermoso, como muchos que acostumbras, te fuiste de paseo a la orilla del mar, una tarde maravillosa para ti y tu familia y de pronto y con miedo, llegue hasta ahí, donde tu disfrutabas como niño, jugando con la arena, porque yo te observaba a lo lejos ! Con el miedo que nos caracteriza me acerque y para mi sorpresa no me echaste al contrario tú y tu novia Michelle me acariciaron, sin saber ni temer si yo los agredería, pero como agredir a quien me dio comida y una caricia ? Jamás creí que así seria.

 

Para mi sorpresa, jugaron conmigo...  nos pasamos una linda tarde, ya cansados tomaron la desición más hermosa y sencilla, no lo pensaron ni tantito, me llevaron consigo. 

Increíble pero cierto..!  yo, en una casa nueva con una familia completa. Me dieron nombre techo y comida, pasaron días, y hooo !!!  nuevamente una gran sorpresa yo no venia sola, venían conmigo 8 encantadores bbes perritos;  ahora tenemos tres de ellos y veo que los aman como me aman a mi y a mi "hermana muguela" y otra sorpresa más, nos han traído una "hermanita". Las tres con historias similares 

 

Papa Manuel... Son seres  maravillosos porque nos han rescatado de una vida de "perros" que por su buena voluntad y nuestra buena suerte, disfrutamos al 100. 

 

Los quiero mucho... papa Manuel y mama Michelle  !!! 

su hija: marcelinn 

 

                          

                    Esther Martínez V. 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.