carlos obeso

Sucio

No me busques entre sábanas de seda

ni en acolchadas almohadas.

Ni en la espuma de la bañera

ni en la penumbra de las velas.

No me busques en dulces besos

ni en caricias apasionadas.

Ni en románticas palabras

suavemente susurradas.

 

No estaré ahí...

 

Búscame en bares de mala muerte

de los que huelen a whisky de garrafa.

en los callejones oscuros,

en el asiento trasero del coche.

Búscame en medio de la noche

mientras acaricias tus pechos.

En los sueños prohibidos,

en la humedad de tus bragas.

Búscame en los azotes,

en el fuego de tus nalgas.

En la lengua que te lame,

en las ásperas manos apretándote.

Búscame en palabras obscenas

en miradas que te arrancan la blusa.

En las cuerdas de tus muñecas,

en los barrotes del cabecero de la cama.

 

Búscame en el colchón hecho añicos,

en las medias rotas,

en la falda levantada.

Búscame a gritos

al llegar la mañana,

cuando estés sola y excitada.

Comentarios4

  • kavanarudén

    Muy bien.
    Me ha gustado mucho.
    En ocasiones somos demasiados melosos con las palabras. Es buscar el amor en lo real, en lo profundo, en el grito, en el desgarro, en lo prohibido.
    Gracias por compartirlo.
    Un abrazo

    • carlos obeso

      Sobre todo en lo prohibido. Muchas gracias por entender estos versos

    • Jose Adolfo

      Inequívocos hallazgos de la carne hecha poesía

    • Ana Maria Germanas

      Acaricias, la trastienda, y acudes a la vulnerabilidad de lo prohibido , tu morbo lo disfruta, inesperado y realista tu poema, tal vez la mente, necesite huir de lo convencional, me agrado, como lo desarrollaste, cariños para ti.-

    • Luis Mario 81

      Muy bueno, crudo sin caer lo vulgar.



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