Hernando José Quintero

Odio mis gafas.

«Me limitan la vista,
Sin ellas no puedo ver,
Se ve feo y sucio,
Se ve nítido y claro.

Sólo veo de cerca,
De lejos todo es real,
¿Cuántos dedos quieres ver?
No lo puedes invertir.

Odio la visión borrosa,
Sentí que nunca me pasaría,
Son azares del destino,
Fruto de noches de lectura desastrosa.

Bendito su inventor,
Maldito su uso,
Bienvenido su incordio.

Esta maravilla antireflector,
Vino a ser de mi cara intruso.
Esto cambió mi forma de ver el mundo. »

 



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