Jose Areli

Romance de Pedro el bolero


Por las calles concurridas
de él centro capitalino,
estaba Pedro el bolero,
lustrando algún zapatillo.
Con gran esmero y cuidado
lleva en la mano el cepillo,
dejando nuevo el zapato,
Comó lo dicta el oficio.


Camina por concurridas callejas;
Buscando esmeroso cumplir oficio;
Dando brillo y nueva vida al calzado;
En parques y al pie de edificios,
De aquí a allá de lado a lado,
Desde muy temprano hasta la tarde
Ya la ciudad prende las candilejas;
Es Pedro el bolero, el mejor sin alarde.
Ricardo Soriano



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