Jose Areli

Calaverita Literaria.

De él maestro Fernando Cruz,

De Cruz Fernando el maestro.

Vengo a contar en su ausencia

su historia con mucho respeto.

 

Padre, esposo y guitarro.

Polvo y cremado esqueleto.

Todo eso era Fernando,

eso es ahora el maestro.

 

Por  los pasillos andaba 

Siempre calmado y risueño,

uñas largas en una mano

y en la otra su instrumento.

 

Nunca cerraba la puerta

al estudiante indefenso,

siempre llenaba sus clases

de basto conocimiento.

 

Valses, bourres y sonatas.

Nocturnos, jazz y minuetos.

Vibraban nuestras guitarras 

Cómo ahora vibran los versos.

 

¡Ay de mí pobre Maestro!

 

Las cuerdas desconsoladas

lo buscan en mi recuerdo,

sin embargo, no hay cura,

no hay camino, no hay nada

que calme su sufrimiento.

¡Se lo ha llevado la parca!

¡Se lo ha llevado muy lejos!

Hoy mi corazón le canta

en este Día de Muertos.

 

Padre, esposo y guitarro.

Polvo y cremado esqueleto.

Todo eso eras Fernando,

eso eres ahora Maestro.

 

 



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