Laura Benavidez

Una noche lluviosa.

 

Bajo la luz de luna que esa noche no existió.
En dónde solo había lluvia y hacia frío.
Pero nuestros cuerpos yacían calientes en esa habitación que se hacía fuego.
Exitandonos con en juego de manos.
Esas manos inquietas que pasabas por todo mi cuerpo quizás para memorizar cada cada centímetro de mi piel.
Mis manos y tus manos
Tocando uniéndonos por su calor.
Sentir tu respiración en mi cuello
Escuchar tus suspiros como dándome una parte de tu alma.
Hiciste elevar mis deseos de poseerle y adueñarme de su cuerpo.
Pero eso no fue así.
Antes de darte mi cuerpo ya te había dado mi alma.
Antes de penetrarme ya habías penetrado mis huesos.
Solo quédate a si no me quites la ropa.
Solo quédate que mi alma la he desnudado para ti.

Comentarios2

  • Augusto Cuerva

    Apasionante poema


    Un saludo cariñoso

  • Misael Gaston

    No hay prueba mas fiel de confianza que desnudar el alma, descubrir nuestro corazón.

    saludos



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