León Aronnax

Monólogo del Habitante de Calle I

 

¿Qué se creen estos hijueputas?

¿Que pueden venir a joderme a mí?

A mí, que soy el amo

de estas fachadas agrietadas, sucias,

de estas calzadas rotas y húmedas


A mí que tengo la piel dura

de soportar el fuego solar

que me abraza y me abrasa,

dura de aguantar el calambre

que trae el aire de la madrugada


Yo pertenezco a este cielo infinito

y de este cielo también soy dueño

Todo un techo iluminado,

roto, espejismo de calores,

de furias de agua,

paraíso de azúcares

de algodones

y como el algodón

efímero, vano


Vienen con sus maricadas

a intentar robarme

el fuerte olor de la orina

en las esquinas


El olfato es innegociable

y el hambre es mi mayor virtud

¡Eso, señores, eso no me lo pueden quitar!


Este reino nauseabundo,

fétido y áspero

soy yo.

Soy yo mismo que me reproduzco

en los vericuetos

de la ciudad,

que me escurro

en los parajes inhóspitos,

en los burdeles de a peso.


Vienen con sus mitos

de salvación

con vapores de aguapanelas

de pan de doscientos

de queso rancio


Yo conozco las hediondeses

de la mierda

y entre la mierda he vivido.

Y, ¡lo juro!

a la mierda volveré


Se apartan de mí,

de mis uñas largas,

de mis cabellos enmarañados

de mi vaho apestoso

de mi sonrisa rota


Quieren vestirme

de un color díafano,

fusilarme con pastillas de jabón

y aromas que me son extraños,

pero mi color viene

de las entrañas de la tierra

del barro y la raíz,

de lo profundo

y de la esencia verdadera


Es cierto, a veces

solo a veces

me falta un corazón.

Uno que me sostenga la cabeza

para que no se estrelle en el pavimento.

Uno que acompañe

este nomadismo

al que estoy atado.


Cuando este cuerpo

siente algo

tan parecido al afecto

lo más sensato

aparece

en cuatro patas,

dos orejas,

unos dientes

más completos

más sinceros que los míos


Su hedor es también el mío

y nos reconocemos

porque compartimos el hambre

y los harapos,

porque mutamos con el tiempo.


El ser es él.

La bestia soy yo.


Y yo

sigo fabricado por este asfalto.

Soy realmente

habitante de la calle

mi morada

de cuero, latón

porcelana, cerámica,

vidrio, papel, cartón

aluminio, madera

yerba, sangre, saliva

sombra, frío y calor


¡Qué joyas preciosas!

La podredumbre es mi derecho

la miseria mi deber.

 

León Aronnax.

Comentarios2

  • B. Wayne

    *Leído.
    Saludos.

  • Toqui

    El ser es él.
    La bestia soy yo.

    Al revés pero la imagen es la exacta, según no difiero.

    Saludos



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