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Viento sangriento

 

Viento sangriento
incorregible azotas
los alados bosques
con sus hojas arreboladas,
en la escaramuza del silencio
sigiloso las cubres de cobre,
a otras privilegiadas
 de oro y de nube.

Rasgas mi muerte,
cada mar
de mi cosmos interno:
mar de soledad,
mar del suicidio,
mar de todas sus formas,
mar del recuerdo,
mar de la mirada perdida,
cada mar agitas,
lo alborotas en su poder,
dejando hojarasca vieja
envuelta en fuego
impalpable, fuego
incapaz de parar.

Llegas a mis hemisferios,
entre imaginaciones duras,
perpetuas, tortuosas;
Sepulcrales tus raíces
anudan mi garganta,
trozas mi muerte,
desmoronas mis sueños
en las velocidades milenarias
que acarreas en tu sangre.

Viento sangriento
arrebatas de mi alma
todos los nombres,
me dejas con palabras nulas,
vagabundas de sentido,
conectas en tus bosques
las tormentas
que acabaran mi muerte.

 ¿Por qué ahora en Otoño?
¿Po qué la muerte antes de Invierno?

Preferiría encajar
un fragmento austral del tiempo
en el fondo de mi pecho,
morir congelado
entre sonrisas de hielo,
palpitaciones de mármol
y besos robados.

Pero no,
viento sangriento
atacas mí Octubre
con tus furias
envueltas en lágrimas,
arrancas mi alma
enlazándola a la rutina
del tiempo sin violación.



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