HBO

||

Es una luz que no se apaga,

guerra contra el destino.

Sangre en la punta de una daga.

Es un alma que tirita de frío.

 

Sabe bien a qué ha venido,

a decirme que no desde el mismo olvido.

Sufro porque el dolor se hace vino,

cuando burlas al mismo destino.

 

Podemos ser nubes, si quieres,

cuando el sol aparezca,

cuando tu boca se pegue a mi boca.

 

Acabaremos siendo peces,

navegando contracorriente,

quemándonos en camas de sal ardiente.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.