Deborah Jana Kausel

Mi viejita

7

 

La vida me ha enseñado una cosa;

Que mientras el alma goza, el cuerpo sufre

 

Y mi pobre viejita que sentada está

Mira al mundo desde una ventana

sin poder saber que hay mas allá

 

Sus ojos todavía conservan su juventud,

conservan la vida que yo no tengo.

 

Pero mis piernas son libres

y mi cabeza pesa toda la vida que no viví,

recuerdos vacíos de una soledad cotidiana.

 

Ella quisiera mis piernas para poder correr,

pero no sabe que yo quisiera su mente

para poder volar

 

Este mundo físico

¡Pesa tanto!

 

No entiende que es mejor ser libre de verdad,

que el viento es un juego y la tierra un paso más.

 

La dicha de la memoria recapitulando

La vida en una estrella fugaz

tan rápido se va.

 

No quiero pestañear

para no perderme en este mundo de inmensidad,

perderme, quizás…

una sonrisa tuya.

No lo podría soportar.

 

No entiendes la suerte que tienes

de ya ser feliz

Porque

mientras abunden en este mundo

caras tristes y largas

 

Siempre vas a estar tú,

mi viejita sentada,

sonriendo a través de la ventana

a una vida que viene y permanece

sostenida en tu mirada.

Comentarios1

  • Alfonzina

    Que bonito, me dio nostalgia. Me llev├│ de paseo por una realidad que en ocasiones pasa de forma imperceptible.



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