Santiago Miranda

Para allí no tirarme

 

En la férrea línea de esta estación
Baquedano, fue un general como otros
Cuántos, ¿mató inocentes? quizás
Lo seguro es que mandó a matar
Y merecer una calle es relativo
En una cultura bárbara es motivo
De homenaje y conmemoración

En fin. Saco mi teléfono y lo guardo
La hora no pasa pero mi ansiedad
Es manejada en otro tiempo
Y aumenta a marejadas, voy
Siendo blanco fácil en la multitud
Ningún cuerpo debe quedar aquí estancado

Y pasan hermosas muchachas
Que nunca tendré -sino solo en mi fugaz
Mirada- Pasan hermosos muchachos
Que nunca tendrán a aquellas hermosas
Muchachas. Y no entenderán
Por que pasan las cosas, el tiempo
Como suicidas los arrolla

Y pasa la gente, la gente es la misma
Se nombran de forma diferente
Por demostrar cordura y respeto
Pero en el fondo son el mismo costal
De carne/de ansiedad/ de huesos/ de sueños

Y mi ansiedad aumenta y el estómago
Se me destroza por dentro y ya quisiera
Tirarme pero no vale la pena
Regar la línea de sangre
Demorar a la gente en su paso imparable

No vale la pena, lanzarse por lanzarse
O lanzarse por pena y no dar pena
Sino rabia / eso sí que da pena
Pero de esa pena ya nada se puede sacar

Ii

En fin. Se acerca un extranjero
Pregunta por una estación, lo sé
Es una zona pobre, lo sé es cerca
De dónde he venido, le respondo
Se va con sus niños y en sus ojos veo
Motivos inexistentes en mi espejo
Y ya está ansiedad se pierde en un vacío
De considerar al otro un enemigo
Uno otro como uno tan perdido
Pero pidiendo la palabra en el espacio
En qué dos se dan la palabra
Y en la palabra son reconocidos

14/10/17 20.45 a 21.15 pm

 



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