Gustavo A. Malagón

Despedida

Cierro los ojos y te veo danzar.

Abro mi mente y solo pasan

los recuerdos que no quiero pasen.

Abro el corazón, y atacan 

mil punzadas de dolor y queda llorar.

Pensar... pensar... Llorar...

He ahí el sentido inmaterial de las cosas.

He ahí la perdición de lo vivido.

He ahí el asombro de lo perdido.

Despedida se han vuelto nuestros encuentros.

Vida la que aún queda sin descubrir.

Pasos donde el andar solitario se vuelve

fiel y gran amante compañero.

El error no fuimos nosotros ni el destino...

el error fue haber creído sin creer y de

haber caído y de haber levantado sin saber levantarnos.

Un segundo... solo eso... un segundo 

nos hubiera salvado de esto, pero...

la despedida ya se dio sin nosotros

haberla percibido por falsos ensueños.

La despedida llegó mientras nos íbamos creyendo

en el sentimiento que creemos aún guardar.

La despedida... insensata pero sana

acompaña con desvelos la ilusión de un nuevo te quiero.

Mi despedida es aquí, hoy... es ahora.

 



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