Kunuao

Conflicto

Desesperada la búsqueda de luz,
Que con su espectro maté, 
Al demonio que até,
En la columna de mi cruz.

Su existencia a perdurado,
Durante el camino circular, 
Cuya ruta no ha de acabar,
Por el peso del pecado.

Observando al mar aprendo, 
Que sus misterios se han de resolver, 
Mas en la superficie no has de ver,
Porque la respuesta yace en el fondo.

¿Sera entonces posible,
que mi antigua búsqueda,
me lleve a la entrada
de lo invisible?

¿Que en el mar de mi ser, 
con sus taludes y corrientes,
encuentre yo las cimientes,
de un nuevo amanecer?

No lo se, pero he de intentarlo,
Porque lo visible me hastía, 
Permitiendo que el demonio sonría, 
y amenazando con soltarlo.

Por siempre he de investigarme, 
Con fe en el resplandor, 
Que emite mi interior, 
Y por fin de luz cobijarme.



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