Catelgood

La Palabra...



Cosa grande es la palabra…
Con énfasis suficiente, dice todo
Y lo esconde si necesario fuere…
Por ejemplo “te amo” lo dice todo:
Dice te quiero en la mañana…
Para compartir paseos de la mano
Para que el desayuno tenga sentido
Para que la jornada se aliviane
Y si tu cuerpo lo decide al alba,
Para esconder esa sonrisa loca
Que todos achacan al sol y la flor
Y que tú y yo sabemos que no es,
Sino el recuerdo de nuestro sudor…

Por ejemplo “te amo” lo dice todo:
Dice te quiero en la tarde:
Cuando tu sonrisa ilumina la comida
O cuando te perdono por vez enésima
La enésima ofensa de tu hastío
O el descuido en cualquier olvido
Y finjo que no te he ofendido
Con el desparpajo o el desatino…
Y cuando cómplices sonreímos
Si tus senos se estremecen finos,
En el recuerdo o el deseo vivo
Y uno de tus dulces cataclismos
Me hace llegar tarde a lo mío…

Por ejemplo “te amo” lo dice todo
Cuando en la noche te requiero
O tú requieres de mí, (es lo mismo)
Porque entonces el deseo es mudo
Mustio, salaz, perverso y viperino
Y en concupiscencia cómplice,
Nos entregamos al desafío dulce
De decirlo todo entre suspiros,
Caricias, “entretragues” y gemidos
Y luego, como si regresáramos,
De la muerte fingida, sumisos…
Sabemos que dijimos todo… o nada.
Que en cuestión de caricias… es lo mismo.



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