Raúl Navarro

Triángulo amoroso: Una doble despedida

María iba del trabajo a su casa, bien rendida,
Cuando los halló muy juntos sobre la acera
Del parque, a su mejor amiga, Ana, prendida
De los labios de Juan, el amor de su vida,
Sin que él, a ese fuerte beso se resistiera;
Salió corriendo desesperada, loca, perdida,
Que cruzó imprudentemente la carretera,
Un carro la golpeó tan fuerte, que perdió la vida,
Se oyó un grito de dolor por la cuadra entera,
De Juan, que al verse descubierto, enseguida
Corrió tras ella, para explicarle que aquello era,
Era tan sólo un pequeño beso de despedida…
Ana, atónita, por la tragedia aún sorprendida,
Lamentaba lo ocurrido a su fiel compañera,
Y nunca olvidará, (como Juan tampoco olvida)
Aquellas palabras que en el parque le dijera:
Que entre las dos, María era la escogida
Con quien había decidido pasar, la vida entera.



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