Franz Rainer

Estás aquí. Sonríes a mi lado.

Me detengo a la orilla de la tarde y busco las palabras olvidadas. Ni tú ni yo estamos en disposición de encontrarnos. Pero hoy viernes nos habremos enmendado, ¿No ves cómo me estoy desangrando?  Tus labios rojos reflejan lo que Marte no quiere avivar lo que queda. ¿Viste las chispas llenas de esperanza? Hoy fue la ocasión donde tu voz pude estimar nuevamente. Estás aquí. Sonríes a mi lado.

 

Decir que deseo verte, cuando dejas claro, que la distancia no desea… yo nunca te lo he preguntado, pero en el fondo estoy seguro. Sé lo que dirás. Decir que te necesito, soy tan dependiente, soy tan tonto, que ni las bengalas exhibirían mi ubicación. No puedo creer, no puedo soportar la realidad, solo logre verte diez minutos. Tú nunca… verás con esos ojos la agonía de morir en vida, cuando el tiempo se acorta al verte escribir poesía, cuando  sé que definitivamente tu alma pide amparo… yo nunca te lo he preguntado, pero creo que me dirás; no de esta manera, es ahí cuando, deseo dejar todo atrás y no tener ninguna responsabilidad, solo quiero estar seguro de algo. Estás aquí. Sonríes a mi lado.



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