Gabriel Toledo

Sara Luz III

 

 

Hoy no parece hoy,

quizá Dios no me hizo caso.

Cerca de mis manos el fracaso, 

pregunto cada día: ¿Quién soy?

 

A pesar del lamento y las circunstancias,

lloro a mares de distancia, 

sin saber que se apagaron mis ansias:

tu pérdida, amada mía; mi desgracia.

 

Luego del refrán, que es difícil de olvidar:

"Llorando viniste al mundo, pero riéndote tendrás que irte",

anhelo si quiera despedirme 

 de mi corazón que murió en manos del azar.

 

Llora y ya no sufras más...

 

 

Comentarios1

  • María Isis

    Muy cierto la pérdida del amor, es una gran DESGRACIA que te hace llorar.
    Saludos



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