Laura Benavidez

Un café de madrugada.

 

Eran las tres de la madrugada
Y no podía dejar de besarte.
Era de madrugada y te hacía un café.
Era una taza de café por mil besos
y el acuerdo por milinfinitas.
Te bese y te pedí que te quedarás.
Me hiciste compañia en esa lluviosa madrugada.
Dure un largo tiempo mirándote a los ojos
Le pedí al universo que nunca te fueras.
Era un taza de café en la madrugada
Era un café en mi taza preferida.
Eran las promesas que te hacía.
Eran los besos tiernos y fogosos que te daba.
Eramos tu y yo en nuestro mundo.
Era un café de madrugada.

Derechos reservados

Comentarios2

  • JAVIER SOLIS

    Un café cargado de emociones
    la hora no importa
    el tiempo se acorta
    besos y más besos
    mi tasa de café y tú
    todo está en orden.
    Con cariño
    JAVIER SOLÍS

  • Laura Benavidez

    Gracias



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.