Rafae

Silencio…


Él siempre, se guardó sin palabras
El silencio, cumplió su cometido.
Sin enfrentamientos, sin desvelo.
Solo el despego de lo sonoro.
Haciendo oídos sordos.
Se escucha unas miradas que dicen todo.


El silencio se volvió carne
Y la piel susurro.
Se dio paso al orden sin sentido,
La resignación al destiempo, aturdido


Mientras que el grito de sus ojos
desembocaba osado en sus labios
aquellos labios cobardes y mentirosos
despojaban eternas verdades.
Y el esclavo del silencio
subyugado en sentimientos
sufre una muerte lenta
por no gritarlos al viento.

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