PoetaFallecido

Crónicas de un rehabilitado, puro y enamorado.



¿Quisieras recordar cuando te contaba de mis tristezas y malos comportamientos?
¿De cuando era un orgulloso, ebrio y fumador bohemio?
Porque yo no lo olvido, mucho menos los acontecimientos, 
Ni siquiera se me desvanece el inicio de nuestro gremio.

He de pactar que esto escrito en negrita no es más que la imperfecta prosa
llámese arte o simple expresión para demostrar 
todo lo que uno puede avanzar.

Hemos batallado día con día para salir adelante,
A veces tú, a veces yo, pero siempre enamorados.
Tus miedos al olvido, mis miedos atados a un guante,
Tu paciencia en mi oído y mis errores queriendo ser borrados.

 

Otro año más contigo a la vuelta de la esquina,
Si quieres, puedes voltear a ver nuestro camino labrado,
No es el más bello, adictivo como la morfina,
Aún así es nuestro tesoro, nuestra boda sin un tratado.

 

Ha sido todo de ti lo que me ha ayudado,
En este vaivén entre la guerra y la paciencia.
Camino y me siento amado, el miedo a lo eterno se ha apagado,
 Y ahí has estado siempre tú, bajo el altar vestida de princesa.

 

Porque si de algo estoy seguro en esta vida,
Es que necesito de ti hasta para respirar,
Pues andando enojados pierdo la avenida,
Dudo de mis pensamientos, siento el temor de verte alejar.

 

Pase lo que pase, aquí tienes más que un esclavo, 
Un ser dispuesto a lo que tu mente acceda,
Que ésta no sea la última poesía en mi vocablo,
Que tu alma duerma con mi cuerpo hasta que tu boca lo conceda.



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