Nohemí Martínez

Mi ser ausente.

Cómo se puede estar enamorada de un ser ausente,
cómo se puede estar ilusionada de palabras solamente.


Sigo esperándote en medio de la noche
en el transcurso del día,
un mensaje, una llamada o tal vez una visita inesperada.
Pero, ¿ Por qué lo harías?
Para ti es más fácil escapar del compromiso,
escapar del amor.

 
Apareces sólo
cuando algo, algún lugar,
alguna cosa o algún hecho
te hacen recordarme.

Y yo aquí, lejos de ti,
recordándote siempre,
recordándote con la luna,
con el sol, con el brillo de las estrellas,
con la soledad con la que vivo.

Vivo extrañando a un ser ausente,
 a un hombre con mil demonios,
con locura en la mente.

Eres como un desconocido cuando estas lejos,
pero cuando apareces, cuando mágicamente llegas,
eres irreal, parece que el tiempo lejos no hubiera existido,
vivimos un día inigualable.
Basta con solo ver tus ojos para perdonar tu distancia
para quererte a pesar del tiempo.

Y Aquí sigo esperándote, extrañándote, amándote, mi ser ausente.

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