Dante Verne

Blanco y negro

Te acaricio la piel con mi mirada,
me deslizo, prisionero de tu carne,
dejo de ser yo mismo por un instante,
para ser tentación.
En esta, la hora más perfecta y airada,
cualquiera en la que soy errante,
camino por tu curvas insinuantes,
pura atracción.
Me desespero, pues mis dedos arañan
el blanco y negro de mis deseos amantes,
tus piernas, tus montes, el delirio constante,
tus zapatos de tacón.
Haré de tu secreto mi íntima morada,
donde perderme en un estallido flamante,
en tu cuerpo fértil, fecundo y radiante,
refugio de pasión.
Allí donde pueda seduciré a tus alas,
seguiré siendo tu caballero andante,
que busque en tu piel la victoria vacante,
y siempre una insinuación.

Comentarios3

  • Aira

    Recreación para la imaginación.
    Muy bonito...un saludo!

    Aira

    • Dante Verne

      Muchas gracias Aira, un placer.

    • Paloma P.P.

      Muy bonito tu romántico poema. Grato leerte. Un abrazo amigo.

      • Dante Verne

        Me alegro que te haya gustado Paloma.
        Un abrazo

      • Augusto Cuerva

        Sensual y romántico poema

        Un saludo
        Augusto Cuerva

        • Dante Verne

          Muchas gracias por el comentario.
          Un cordial saludo



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