Lucy Quaglia

La tarde estaba tranquila

La tarde estaba tranquila,

Se alargaba hasta el final

Del lago que estaba calmo

Después del gran vendaval.

 

La tarde esta perfecta,

Pocas nubes, poco sol,

El crepúsculo llagaba

Detrás de un bosque sin fin.

 

La tarde se oscurecía

Escondida en pinos verdes,

Con canoas y canciones

Que el agua hacía escuchar

 

En conversaciones mansas

Dándole gusto al hablar.

Muchas cosas que me acuerdo

Cuando me pongo a llorar.

 

 

Comentarios2

  • Poemas de Pepita Fernández

    Qué tarde triste en tus versos, las imágenes visuales están preciosas en ese hermoso protagonismo de la tarde. Lágrimas del alma en este crepúsculo gris..
    Un abrazo poetisa

    • Lucy Quaglia

      Muchas gracias, veo que hice un par de errores apretando las teclas, parece que me perdonaron

    • Ágora

      Bellas palabras, la tristeza pasa.
      Saludos



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.